International Yoga Teachers Association

La atención no aparece en los objetos, asana, pranayama, yoga; sino que son los objetos donde aparecen en mí atención, entonces me encontraré a la atención en mí mismo, en ese sentirse atento a mí mismo. Esto causó un giro trasformador en mi interior, pero ¿atento a qué? Al único presente que concurre, que acontece. No estoy presente a algo (asana, meditar etc.), sencillamente estoy presente a la Presencia misma de la atención, donde aparecen todos los objetos.

En esta situación veía una y otra vez, que iba intencionadamente como un loco, queriendo alcanzar y vivir ese presente de atención, hasta que me di cuenta de su imposibilidad, porque es imposible no vivirlo, porque siempre estamos, somos ese presente. Sino vivimos este presente es debido a la des-orquestación, la dispersión y el desgaste de las energías en la sensibilidad del cuerpo, debido al esfuerzo que requiere el querer controlarlo todo, desde el poder del ego. La propuesta de la re-orquestación de estas energías es captar la sensibilidad en este Yoga.

En el enfoque de Yoga del Shivaismo Cachemir, no es ir a buscar la atención, dirigir la atención hacia algo, algún objeto, como la pose en el asana, en el pranayama o en el meditar. Estamos atentos a nuestra Atención, al perceptor, a quién percibe, nada más. Es el arte de dejar que ella, la atención, se encuentre a sí misma, no se puede buscar ni conocer la atención en nada, ¿por qué? porque ya la Eres, entonces ya no se busca tanto estar atento, te das cuenta que no se puede buscar y esto es la atención al presente, la verdadera meditación.

Estamos buscando experiencias, cuando el conocerse a sí mismo es una no-experiencia, un no-estado, entonces, ¿por qué nos surge la ansiedad de permanecer, de querer ir a la atención de ese presente que nunca nos deja? Pues porque ya estamos siempre en el presente. ¿Acaso no es el tener miedo a ser conscientes de que siempre estamos viviendo en ese presente? Esta pregunta es una respuesta que debe ser contestada por uno mismo.

Un retoque sobre el presente: creí durante mucho tiempo que el presente era no estar agitado, era estar con la mente detenida, hasta que me permití estar presente en la observación, de la propia agitación y descubrí que eso también era el mismo presente. Me di cuenta, que lo que me agitaba era el no querer estar agitado, el no poder detener la mente y que este darme cuenta, me restablecía en el propio presente, en el umbral de la entrada a la meditación.

Era cada vez más consciente de este presente, incluso, que cuando me daba cuenta que dejaba de ser consciente del propio presente, seguía a pesar de todo estando en el mismo presente de Ser. Que no existía nada en la vida, que podía desconectarme de ese presente, por lo tanto que si intentaba alcanzar y llegar al presente, no sería a través de ninguna técnica, que sólo puede ayudarme a descubrir la entrada a Ser lo que ya Soy siempre: Presente a esa Presencia de Realidad Absoluta.

En este presente me di cuenta de la intencionalidad del ego, como estaba en medio por un lado, y por otro lado me indicaba que en el presente no existe ego, que a su vez al darme cuenta del ego, de la apropiación, estaba de nuevo en el presente. Me di cuenta que hay que ser consciente de esto muchísimas veces, pues el sentido de “yo” desaparece cada vez que se está en el presente. Esta cuestión es muy importante y se nota cuando se está en el presente, porque no lo nota nadie, ya que no hay nadie. Entonces ¿cuándo estoy en el presente? Estoy en el presente cuando no lo noto, se Sabe presente pero no hay nadie que lo note, que lo perciba.

Sentir sin el ego es el verdadero sentir, no hay pensar hay presente, aunque sea tristeza, cuando hay observación, en el presente del cuerpo sensible, del asana en el Yoga, no hay pensamiento. El presente ya es pasado cuando pensamos en él. El ser humano no conocerá la verdadera atención, hasta que no se dé cuenta que existe una Atención que le tiene a él mismo. Debemos aceptar la posibilidad de que existe una Atención silenciosa sin objeto, sin ningún concepto, ni perceptor personal, donde se es el perceptor simultáneamente en todo lo percibido y esto solo es posible sin el ego. La apertura a la percepción del instante de cada presente, también es la no apertura a vivirlo, a no aceptarlo, la aceptación completa incluye también la no-aceptación de ese momento, de esa situación concreta.

Iba reconociendo cada vez más claro que el ego, era quien quería ser el protagonista de producir el guión, de cómo debería ser mi presente en cada instante. Me he dado cuenta tantas veces de que el sentirme dolido, enfadado, era porque en ese preciso instante, no me encontraba en el presente; sino en el guión del ego, por lo que en ese instante sucedía paralelamente, que me reintegraba de nuevo al mismo presente de siempre: al de la morada de Ser. Intuyo y es verdad, lo evidencio con mayor certeza, que estoy siempre en el presente pero... que poco lo utilizo, lo vivo.

Es muy difícil sostenerse establemente en estar atentos, simplemente se puede contemplar que no estamos atentos. Uno de mis mejores maestros en la práctica del Yoga, ha sido y sigue siendo precisamente el darme cuenta continuamente, de que no estoy atento, de que no estoy presente, esto simplemente me devuelve de nuevo a estar atento de ese presente y así volver a apuntar hacia mi origen de Ser. ¿Dónde estoy más?, ¿en la atención de lo que me gustaría Ser, en la Alegría de vivir, o en lo que me impide vivirlo, la queja, el rechazo?, ¿Qué decido?, ¿coloco la atención en el presente?, ¿dónde tengo situada, distribuida la atención?, ¿en el ser consciente? Son preguntas para cuestionarse y contestarse a sí mismo, para conocerse, que deben investigarse en el Yoga, en el descubrirse lo que Realmente Somos.

¿Habéis experimentado qué sucede cuando uno se mantiene en la atención, sin ninguna interrupción estando un largo tiempo en el presente? Una de las cuestiones que suceden, es que uno se siente raptado por la no-dualidad, según los que lo han evidenciado o están ya continuamente en ella. Pocas veces he evidenciado esto de forma continuada, donde todo lo observado es uno con el observador simultáneamente, lo que para mí es la no-dualidad y ciertamente se ha producido, después de mantener la atención un largo tiempo en el presente. Esto es lo que fluye conociéndose conscientemente, es el salto previo a lo Real que Somos. En la no-dualidad el observador siempre está aparte de lo observado, porque todo lo observado está siempre en el observador.

Entre los espacios de los pensamientos, aunque sean breves instantes, existe presente, el presente es darse cuenta hasta que estoy pensando. Darse cuenta que no estoy en el presente, es estar ya en el presente. Pero aclararía, que el presente para mí, no es estar pensando en el presente. ¿Qué queda de ti si te miras desde el instante presente donde la Realidad es consciente? Esta pregunta me ha llevado más allá del querer pensar en el presente. He ido percibiendo que los miedos, los conflictos han desaparecido, se han liquidado y que no queda nada de mí, quedo sin referencias, ahí no queda dependencia, ni ego, surge y reaparece rebosando vida lo que queda de mí: la Realidad Absoluta.

Por otro lado tomaba conciencia, de que no era lo que normalmente hacía y me sucedía en la práctica: no era luchar contra el “yo”, que no era aniquilarlo, era consciente de que la única manera de liberarme que tenía a mano, era el presente, era ubicar la atención en el único punto en el cual el “yo” no vive, que es en el presente. Veía curiosamente como se daba está paradoja: “por una parte, aquello que echo en falta que Soy, en el mismo instante por otra parte, sigo sin darme cuenta de que estoy siendo en este presente”.

Terminando este tema, es importante asumir de verdad la posibilidad de que podemos, tenemos y estamos siempre en la oportunidad de ver, vivir toda la Vida en un presente instante, es tener una clara constatación de que en ese instante Somos la Realidad Absoluta y hacer de ese instante lo más fundamental de nuestra vida, como si cada instante es y fuese la propia eternidad. Esto en relación al Yoga en el acercamiento corporal, en el descubrir la sensibilidad es lo mismo, es lo que se presenta en cada instante y es la única Verdad Real que Soy, es la vuelta a mí mismo y que puede ser lo más hermoso que nos pase en la vida, lo más excelente es: “este descubrir que sentimos en cada instante presente”.

 

Enero de 2017

 

Koldo Ruiz

Profesor de Yoga titulado por I.Y.T.A. España

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EL YOGA Y LA ATENCIÓN AL PRESENTE, por Koldo Ruiz

 

Lo importante del Yoga, lo mismo que en la vida cotidiana, es ser conscientes de que no estamos atentos, de darnos cuenta que estamos buscando aquello que ya está en cada instante, que lo que más necesito en la vida está justo en este instante. He de ver que no tengo nada que alcanzar en el yoga, ni en la vida, ni tan siquiera con la atención, partiendo desde una actitud de “no sé nada”, ni tengo nada que conseguir. El recurrir a querer conseguir algo, aparecerá en la sensación que me viene de la imagen del yo-personal, el ego. Al ego le da un terrible miedo vivir en el “no sé”, pero en el atender está el discernir y comprender, no se puede discernir si no existe en sí mismo la atención.